martes, 2 de julio de 2013

Lo que se conoce, de Raúl Mansilla

Son las cinco y veintiséis de lo que se conoce como mañana. 
Lo que se conoce como historia va en sentido de las flechas del reloj con el rostro de Jesús en un viernes que pudo haber sido santo en un viernes doblegado en un sobre con nosotros en la cama de una plaza, adentro de lo que se conoce como abrazo. Perhaps, perhaps, perhaps, en las cinco y treinta y cinco de lo que se conoce como vida. Lo que duró que se conoce como mar para pensar el ir y venir en misma marea. El mar para pensar esa enorme cantidad de gotas juntas para decir AZUL o estaremos alguna vez acá, juntos sentados parados en cuclillas observando la línea perfecta de lo que se conoce como amor. Son las cinco cuarenta y uno de lo que se conoce como desamparo, de lo que aparece ante los hombres en peste, en cabeza, en las calles donde solo pasan algunos autos con gente ebria y taxis amarillos con bajadas de bandera digital, en la ciudad que dejó el miedo de la gente que vuelve de perder lo que se conoce como dignidad. Me gustaría verte me gustaría verte me gustaría verte me gustaría verte me gustaría escucharte me gustaría escucharte me gustaría escucharte en un breve chasquido en el tiempo en la flecha en la misma punta donde viajan nuestras dos certezas que conocemos en secreto de la cual no hablaremos y que se conoce como milagro o lo que dispongan los evangelios o lo que crea conveniente la acumulación de saberes amontonados sobre nuestros cuerpos en lo que se conoce como soledad.




Raúl Mansilla (1959) nació en Comodoro Rivadavia (Chubut) y reside en Neuquén desde 1981.

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